Lesión de Ligamento Cruzado Posterior
Padecimiento Común de Rodilla
Lesión de Ligamento Cruzado Posterior
Una lesión de ligamento cruzado posterior (LCP) es un desgarre parcial o total del ligamento en la parte posterior de su rodilla. Los ligamentos son tejidos fuertes que conectan los huesos. El LCP conecta la tibia (hueso de la espinilla) con el fémur (hueso del muslo). El LCP impide que la tibia se desplace exageradamente hacia atrás o hacia delante y mantiene a la rodilla estable.
Los huesos se conectan con otros huesos mediante ligamentos. Hay cuatro ligamentos primarios en su rodilla. Estos actúan como fuertes cuerdas para sostener la unión de los huesos y mantener estable su rodilla.
– Ligamentos colaterales
Estos se encuentran a los lados de su rodilla. El ligamento colateral medial está en la superficie interna y el ligamento colateral lateral está en la superficie externa de la articulación. Estos controlan el movimiento hacia los lados de su rodilla y protegen impidiendo un movimiento inusual.
– Ligamentos cruzados
Estos se encuentra en el interior de la articulación de su rodilla. Se cruzan uno con otro formando una “X”, con el ligamento cruzado anterior adelante y el ligamento cruzado posterior detrás. Los ligamentos cruzados controlan el movimiento de su rodilla hacia atrás y hacia adelante.
El ligamento cruzado anterior corre diagonalmente en la mitad de la rodilla. Previene que la tibia se salga de posición, que la dejaría delante del fémur, y también provee estabilidad rotacional a la rodilla.
- Accidentes automovilísticos: Las lesiones del LCP son frecuentemente causadas al chocar la rodilla doblada contra el tablero de mandos. Este choque empuja la tibia por la parte que está inmediatamente debajo la rodilla y causa el desgarro del LCP.
- Deportes de contacto: Las rupturas del LCP son frecuentemente causadas al caer sobre la rodilla doblada y con el pie apuntando hacia abajo. La tibia es la que primero golpea el suelo y por ello es empujada hacia atrás.
- Otras causas: La lesión del LCP también puede ser causada por los siguientes factores:
- Doblar excesivamente la rodilla.
- Extender demasiado la rodilla.
- Golpes fuertes en el lado externo o interno de la rodilla y en el momento en que la pierna está torciéndose.
Diferente a otras lesiones de ligamentos, no oirá un crujido, chasquido o rasgadura cuando usted se lesiona el LCP. Es probable que usted no presente ningún signo o síntoma, o que presente cualquiera de los siguientes:
- Inflamación o dolor súbitos en la parte posterior de su rodilla.
- Dolor al arrodillarse.
- Inestabilidad de la rodilla.
- Dolor cuando corre o camina o cuando sube o baja escalones.
Puede que usted sólo necesite terapia física y aparatos de apoyo si su lesión del LCP es leve.
Puede que usted necesite cirugía si tiene desgarre en el LCP o daño a otros ligamentos de la rodilla.