Tendinitis del Aquiles
Padecimiento Común de Pie y Tobillo
Tendinitis del Aquiles
La tendinitis de Aquiles supone una respuesta inflamatoria, aunque esta es muy limitada porque hay poca irrigación sanguínea al tendón de Aquiles. Algunas descripciones más adecuadas son: inflamación de la vaina que recubre el tendón (paratendinitis), degeneración de la sustancia interior del tendón (tendinosis) o una combinación de ambas.
El tendón de Aquiles es el tendón más largo del cuerpo. Se forma mediante la combinación de los músculos superiores de la pantorrilla y se inserta en la parte posterior del hueso del talón.
La irrigación sanguínea proviene de los músculos que se encuentran en la parte superior y de la unión ósea de la parte inferior. La irrigación sanguínea se limita a la zona “vascular limítrofe”; es decir, alrededor de 1 a 4 pulgadas por encima de la inserción en el hueso del talón. La paratendinitis y tendinosis se desarrollan en la misma área.
La causa de la paratendinitis no se entiende bien, aunque existe una correlación con el aumento reciente de la intensidad de los ejercicios que implican correr o saltar. Se puede asociar con actividades repetitivas que sobrecargan la estructura del tendón, problemas de postura, como pie plano o pie con arco elevado; o bien, problemas con el calzado o el entrenamiento, como correr sobre suelo irregular o excesivamente duro o correr sobre superficies inclinadas. La tendinosis también se asocia con el proceso de envejecimiento.
La paratendinitis se presenta en personas más jóvenes. Los síntomas comienzan de manera gradual y espontánea. Se advierten dolor y sensación de quemazón especialmente durante las actividades de la mañana. Puede mejorar levemente durante las actividades iniciales, pero empeora si se realizan más actividades. Empeora con el ejercicio. Con el transcurso del tiempo, el dolor es provocado por una menor cantidad de ejercicios.
En general, el tendón de Aquiles se hincha, está caliente y sensible en la zona que se encuentra alrededor de 1 a 4 pulgadas por encima de la inserción del talón. A veces se advierte fricción con la palpación suave del tendón durante el movimiento del tobillo.
La tendinosis se presenta de manera similar, pero generalmente en personas de mediana edad. Si se presentan un dolor intenso y una capacidad limitada para caminar, esto puede indicar un desgarro parcial del tendón.
El tipo específico de cirugía dependerá de la localización de la tendinitis y el porcentaje de daño que presente el tendón:
- Recesión de los gemelos (gastrocnemio).
Este es un alargamiento de los músculos de la pantorrilla. Es útil para pacientes que siguen teniendo dificultad para flexionar sus pies, a pesar de un año de estiramientos de pantorrilla.
- Desbridamiento y reparación (el tendón tiene menos de 50% de daño).
El objetivo de esta operación es eliminar la parte dañada del tendón de Aquiles. Una vez que se ha eliminado la porción poco saludable del tendón, el tendón restante se repara con suturas o puntos para completar la reparación.
- Desbridamiento y transferencia tendinosa (el tendón tiene más de 50% de daño).
En los casos en que más del 50% del tendón de Aquiles no es saludable y requiere extirpación, la porción restante del tendón no es lo suficientemente fuerte como para funcionar sola. Para evitar que el tendón restante se rompa con la actividad, se realiza una transferencia tendinosa para reforzar el tendón de Aquiles.