Codo de Tenista
Codo de Tenista
El codo de tenista, o epicondilitis lateral, es una enfermedad del codo provocada por el exceso de uso. No es sorprendente que jugar tenis u otros deportes de raqueta provoquen esta enfermedad. Sin embargo, otros deportes y actividades diferentes también pueden ponerlo en riesgo.
La epicondilitis lateral, o codo de tenista, implica los músculos y los tendones del antebrazo. Los músculos del antebrazo extienden la muñeca y los dedos. Los tendones del antebrazo, a menudo llamados extensores, unen los músculos al hueso. Se unen al epicóndilo lateral. Al tendón usualmente involucrado en el codo de tenista se le llama extensor radial corto del carpo (ECRB).
– Uso excesivo:
Cuando el ECRB se debilita debido al uso excesivo, se forman desgarros microscópicos en el tendón donde se une al epicóndilo lateral. Esto produce inflamación y dolor.
– Actividades:
Los atletas no son las únicas personas que pueden padecer codo de tenista. Muchas personas con codo de tenista participan en actividades laborales o recreativas que requieren el uso repetitivo y vigoroso del músculo del antebrazo. Los pintores, plomeros y carpinteros son especialmente propensos a desarrollar codo de tenista.
– Edad:
La mayoría de las personas que padecen codo de tenista tienen entre 30 y 50 años de edad, aunque cualquier persona puede padecer codo de tenista si tiene los factores de riesgo.
– Desconocida:
La epicondilitis lateral puede ocurrir sin ninguna lesión repetitiva reconocida.
Los síntomas del codo de tenista se desarrollan gradualmente. Usualmente no hay una lesión específica asociada con el inicio de los síntomas.
Los síntomas y signos comunes del codo de tenista incluyen:
- Dolor o ardor en la parte exterior del codo
- Fuerza de agarre débil
Los síntomas a menudo empeoran con la actividad del antebrazo. Su brazo dominante a menudo es el afectado; sin embargo, ambos brazos pueden ser afectados.
– Tratamiento no quirúrgico:
Aproximadamente 80% a 95% de los pacientes tienen éxito con un tratamiento no quirúrgico.
- Descanso.
- Medicamentos antiinflamatorios no esteroideos.
- Terapia física.
- Brazalete.
- Inyecciones de esteroides.
– Tratamiento quirúrgico:
Si sus síntomas no mejoran después de 6 a 12 meses de tratamientos no quirúrgicos, su médico puede recomendar la cirugía.
La mayoría de los procedimientos quirúrgicos para el codo de tenista implican extirpar el músculo enfermo y volver a unir el músculo sano al hueso.
Cirugía abierta: El abordaje más común para la reparación del codo de tenista es la cirugía abierta. Esto implica realizar una incisión sobre el codo. La cirugía abierta usualmente se realiza como una cirugía ambulatoria. En raras ocasiones se requiere una estadía en el hospital.
Cirugía artroscópica: El codo de tenista también puede repararse usando instrumentos miniatura e incisiones pequeñas. Al igual que la cirugía abierta, esto es un procedimiento de un solo día o ambulatorio.
Actualmente se está investigando la efectividad que tiene el plasma rico en plaquetas (PRP) para acelerar la recuperación de una variedad de lesiones de tendones. El PRP es una preparación desarrollada a partir de la propia sangre del paciente. La investigación actual sobre el PRP y la epicondilitis lateral es muy prometedora. Sin embargo, este método aún está bajo investigación y se necesitan más análisis para demostrar plenamente la eficacia del PRP.