Inestabilidad del Tobillo
Padecimiento Común de Pie y Tobillo
Inestabilidad del Tobillo
Una mala curación de los ligamentos del tobillo, tras un esguince, puede dar lugar a una inestabilidad crónica del tobillo, cuyas características principales son el dolor persistente, los esguinces recurrentes y la sensación de falta de estabilidad (“fallos” repetidos) del tobillo.
La estabilidad depende en primer lugar de la posición del astrágalo, cuando está en extensión (flexión dorsal) es mayor por la gran congruencia de las superficies articulares. En flexión plantar los ligamentos colaterales tienen mayor importancia, dado que el astrágalo no estás encajado.
El ligamento lateral externo del tobillo se divide en tres fascículos: ligamento peroneo astragalino anterior (LPAA), ligamento peroneo calcáneo (LPC) y ligamento peroneo astragalino posterior (LPAP).
La inestabilidad crónica del tobillo por lo general se desarrolla después de un esguince de tobillo que no ha sanado adecuadamente o que no fue totalmente rehabilitado. Cuando usted sufre un esguince de tobillo, los tejidos conectivos (ligamentos) se estiran o se rompen. A menudo se afecta la capacidad de mantenerse en equilibrio. Se requiere una rehabilitación adecuada para fortalecer los músculos alrededor del tobillo y “reentrenar” los tejidos dentro del tobillo que afectan el equilibrio. No hacerlo así puede resultar en esguinces frecuentes de tobillo.
Los esguinces de tobillo frecuentes a menudo causan, y perpetúan, la inestabilidad crónica del tobillo. Cada esguince subsiguiente conduce a un mayor debilitamiento (o estiramiento) de los ligamentos, lo que produce mayor inestabilidad y probabilidad de desarrollar problemas adicionales en el tobillo.
El tratamiento no quirúrgico puede incluir:
- Terapia física.
- Ortesis.
- Medicación.
La reparación quirúrgica de los ligamentos del tobillo crónicamente débiles, se puede realizar con mucho éxito. En términos generales, hay técnicas que reparan los ligamentos lesionados y otras que crean injertos de los ligamentos, extrayéndolos de los tendones de los propios pacientes o de un donante. Es importante mencionar que una rotura aguda de los ligamentos normalmente es tratada de forma conservadora y la cirugía se reserva para lesiones crónicas, cuando el tratamiento ha fallado (al menos 3 meses de tratamiento sin resultados).
Estos procedimientos suelen ser muy exitosos, porque las personas son capaces de volver a todas sus actividades, incluso deportivas, sin riesgo de lesión recurrente en el tobillo.