Quiste Sinovial (Ganglion)
Padecimiento Común de Mano y Muñeca
Quiste Sinovial (Ganglion)
Los quistes ganglionares (o tumores quísticos) son la formación de nódulo más común en la mano. No son cancerosos y, en la mayoría de los casos, no hacen daño. Ocurren en varias ubicaciones, pero lo más frecuente es que se desarrollen en el dorso de la muñeca.
Un quiste ganglionar surge en una articulación, como un globo en un pedúnculo. Crece a partir de los tejidos que rodean una articulación, como los ligamentos, las vainas de los tendones y los recubrimientos de las articulaciones. Dentro del globo, hay un líquido espeso y viscoso, similar al líquido que lubrica las articulaciones.
Los quistes ganglionares pueden desarrollarse en varias de las articulaciones de la mano y la muñeca. Varían de tamaño y, en muchos casos, crecen más con el aumento de actividad de la muñeca.
No se sabe qué desencadena la formación de un tumor quístico. Estos quistes son más comunes en personas jóvenes entre los 15 y 40 años de edad, y las mujeres tienen más probabilidad de padecerlos que los hombres. También son comunes entre los gimnastas, quienes repetidamente esfuerzan y sobrecargan la muñeca.
Los quistes ganglionares que se desarrollan en la articulación del extremo de un dedo -también se les llama quistes mucosos- están típicamente asociados con artritis de la articulación de los dedos, y son más comunes en mujeres entre 40 y 70 años de edad.
El tratamiento inicial de un quiste ganglionar no es quirúrgico.
- Observación.
- Inmovilización.
- Aspiración.
Su médico podría recomendar cirugía si sus síntomas no se alivian con métodos no quirúrgicos, o si el quiste ganglionar vuelve a formarse después de la aspiración. El procedimiento para remover un quiste ganglionar se llama escisión.
La cirugía implica remover el quiste y también parte de la cápsula articular o de la vaina del tendón involucrada, que se considera la raíz del quiste ganglionar. Incluso después de la escisión, hay una pequeña probabilidad de que el quiste vuelva a formarse.
La escisión es típicamente un procedimiento ambulatorio y los pacientes pueden irse a la casa después de un período de observación en el área de recuperación. Podría haber algo de dolor a la palpación, incomodidad e inflamación después de la cirugía. Las actividades normales por lo general pueden retomarse 2 a 6 semanas después de la cirugía.